Guerras Plásticas

Hace unas cuantas semanas, en verdad un par de meses, que compré una cámara de video mini DV y le compre su tarjetita de 1 gb como para hacer algunas tomas largas y poderlas subir a la computadora, también he tomado un kilo de fotos intentando aprender como hacerlo, no lo hago tan mal, al menos mi dedo dejo de salir en las fotos ,aunque creo que eso es más cuestión de la forma de la camara que del desarrollo demi habilidad como fotógrafo. En fin hace unas noches que estaba jugando con la cámara descubrí que sirve como webcam, la cosa es que tiene que tener batería y esta solo dura 45 minutos, en cuanto a la conección directa a la línea de electricidad, funciona, pero medio que se recalienta asi que un buen uso da para un par de horas quizas 3 máximo, ahora solo tengo que conseguir un trípode y algo para ordenar la maraña de cables proque entre los audífonos/micrófonos, el mice, la quemadora externa de dvd, la video cámara ya no me queda espacio, bueno y esto es por desordenado porque no guardo en su sitio lo que no uso, nunca lo he hecho, sorry ma, pero esa costubre dificilmente se me va a quitar.

Ay mi madre, como ha sufrido por mi desordenitis aguda cuando era un pequeño que tenía un saco de arroz de 15 kg lleno de soldaditos de plástico, otro saco de canicas, y una caja enorme llena de juguetes y piezas de otros juguetes, herramientas (mi favorita el martillo, y es que de pequeño no tenia la paciencia para desarmar esos tornillitos pequeñitos), en fin, cuando despues del lonche terminaba de ver las series esas de combate que daban en el canal 5, pues era genial, yo me armaba todo un escenario de batalla desde la sala hasta mi habitación, por el pasadizo, el baño para la naval (obvio), excelentes balas de cañon resultaban las canicas, y bueno utilizando demas juguetes y piezas a manera de tanques helicopteros o lo que sea necesario, mi casa era por tanto una versión 3d de algun juego de estrategia tipo civilization o age of empires, los efectos y demas estaban en mi cabeza y me pasaba horas jugando ahi, solo o con algun amigo que traia su propio saco de 15 kg de arroz con su armada propia (todos los soldados debidamente identificados con una marca hecha con el esmalte de uñas favorito de nuestras respectivas madres), en fin todo chevere hasta la hora de guardar e ir recuperando poco a poco los cuerpos de los soldados caidos, encontrar a los comandos camuflados y alos desertores, intercambio de prisioneros, toda una jarana que se resolvia de un escobazo, literalmente, hace unos pocos años que nos mudamos de la casa en donde vivía tan feliz en Lima, cuando movimos unos muebles pesados que habian cambiado muy poco de lugar, grande fue mi sorpresa cuando encontré, al que hasta ahora es, el último sobreviviente de la armada del Cookie, el único que al esconderse tan bien logro sobrevivir a mi época de pirómano en la cual todos sus congeneres murieron derretidos por mi poderoso lanzallamas de gas propano o enviados al infierno por un portal abierto justo en el corazón de un muñeco de año nuevo…pero esas son otras historias de guerra.
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